La Plaza Jemaa Fna
La plaza Jemaa Fna, de forma irregular, está considerada patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Otrora plaza de ejecuciones públicas, se ha convertido en la actualidad en punto de encuentro de pequeños comerciantes, adivinos, encantadores de serpientes, músicos, cantantes, acróbatas, tatuadores de henna, domadores de monos de Marruecos, etc. El visitante se topará con un gran número de vendedores de zumo de naranja y puestos de mercado donde podrá degustar carnes a la parrilla, caracoles y todo tipo de especialidades. No piense que todo esto es un simple espectáculo orientado a los turistas: infinidad de marrakechíes disfrutan de este bullicio. Además, es una maravilla poder tomarse algo en una de las fantásticas terrazas que le permitirán contemplar la esencia de Marrakech en su plenitud.
El palacio de la Bahía
« Bahía » es un termino que significa “lo mas bello”. Este palacio se construyó a finales del siglo XIX, alrededor de 1880, por orden del visir Ben Moussa en honor de su favorita.
La calidad de la decoración de las salas de recepción de estilo morisco, así como el frescor embriagador de los naranjos y flores plantados en los numerosos patios, hacen de este palacio visita obligada en su descubrimiento de Marrakech.
El visitante se quedará, sin duda alguna, boquiabierto al contemplar los suelos decorados con zelliges (mosaicos de figuras geométricas donde cada color es un azulejo recortado a mano), los trabajos en estuco, los techos de cedro pintado, las hermosas puertas de madera primorosamente ornamentadas, etc.
Los zocos
¡No se los pierda por nada del mundo! El ambiente reinante en los zocos de la medina es inolvidable: una perfecta sintonía de olores y colores. Es francamente divertido probar suerte en el arte del regateo con los comerciantes y perderse en sus laberínticas callejuelas.
